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«Las heroicas esposas de los cazadores del Dragón de Casinor» (cuento a cuatro manos)

Por: Erick Miguel Villavicencio Reyes y M.J. Chávez, autora de este blog 😉
Era una noche normal en el chat del grupo de Ciencia Ficción y Fantasía Espacio Abierto (famoso en Cuba), cuando surgió la siguiente conversación. Los textos en cursiva no forman parte del cuento, pero son necesarios para entender cómo se desarrolló la idea. Vamos allá.
[5/10 9:31 PM] MJ: Acabo de empezar un cuento «homenajeándole» a la cara el comienzo a Orgullo y Prejuicio 😂
[5/10 9:38 PM] Erick: El de es una verdad universalmente aceptada y eso por ahí pa allá?
[5/10 9:40 PM] MJ: Anjá jjj. Lo q con un elemento de Fantasía
[5/10 9:42 PM] Erick: Todo mundo tiene por cosa cierta que un soltero que posee una gran fortuna tarde o temprano sentirá la necesidad de matar un dragón.
[5/10 10:16 PM] MJ: Contra, eso está bueno. Q tal esto: «es una verdad universalmente aceptada que todo hombre que se casa joven acaba sintiendo la necesidad de salir por ahí a matar un dragón. Cuanto antes, mejor»

[5/10 10:23 PM] Erick: Es una verdad mundialmente aceptada que todo hombre que se casa joven siente la necesidad irrefrenable de salir a cazar dragones, cuanto antes mejor, con otros que como él han caído en la trampa del matrimonio con una joven y molesta muchacha.
-Querida… hmmm, iré a matar un dragón con los muchachos. Regreso enseguida. -Esa fue la última vez que vi a Frederick.
[5/10 10:27 PM] MJ: Esa fue la última vez q vi a Frederick. Al principio lo esperé, con una vela púrpura encendida en la ventana (todo el mundo sabe que las velas púrpura cumplen deseos), pero luego se acabó el dinero para tanta vela y, honestamente, las ganas de esperarlo. Luego las otras esposas de cazadragones comenzamos a reunirnos en la cabaña de Liesel a tomar cerveza con especias y hablar de nuestros asuntos. Una noche
[5/10 10:32 PM] Erick: Una noche el primer y único hombre joven y apuesto que ha pisado Forktown en seis meses entró agonizando, rogando por un poco de comida y un lecho caliente. Le dimos más que eso y cuando recuperó la consciencia a los dos días nosotras, las pobres, tristes, estúpidas esposas nos enteramos que nuestros valerosos maridos estaban apostando sus tierras en un incomprensible juego de azar, con el mismísimo dragón
[5/10 10:37 PM] MJ: (Contra esa no la vi venir. Ahora q invento.)
La reunión del grupo fue de urgencia y con carácter secretísimo. Asaltamos la reserva de aguardiente de algún marido y nos quedamos en silencio dos horas completas.
–¿Se puede saber qué están haciendo esos imbéciles? –exclamó al fin Liesel.
–Ah pues nada. Recuperando el tiempo perdido. Juegan, toman, retozan con a saber qué… personas…– respondió una voz.
–Y nosotras aquí, cuidando a sus padres viejos, cultivando sus fincas, partiéndonos el lomo pagando facturas –dijo otra.
–Y poniendo velas púrpuras, como idiotas –terminé yo –. La pregunta es: ¿qué vamos a hacer?
[5/10 10:47 PM] Erick: Es otra verdad, aplastante sin duda, que una mujer joven y preparada que sacrifica el resto de su vida en pos de un marido inútil, llega a cogerle cariño a esos padres viejos, fincas y facturas, y que por nada del mundo permitiría que el tonto de su esposo perdiera esos efectos con alguna ridícula apuesta.
-Mira, mira que perder todo ahora, ahora que voy por el segundo muchacho.
-Y yo estoy buscando la parejita. No me puedo quedar sin mi Finca de Urracas Dulces.
-Esto no puede ser consentido, queridas -alzó la voz Liesel, intentando que le prestaran atención-. Debemos partir de inmediato a ese lugar y recuperar a esos come… a nuestros magníficos maridos, que seguro que están sufriendo, sin duda, oh, muchísimo. -Y se le escapó la risa por un momento.
El anteriormente joven y apuesto y ahora demacrado único hombre en la villa señaló con un dedo tembloroso, que sacó desde debajo del cobertor para que nadie se le acercara, en dirección a la cercana colina de Casinor, donde residía el dragón, ahora reconocidísimo ludópata.
[5/10 10:56 PM] MJ: –Entonces, ¿vamos? –pregunté.
–¡Vamos! –exclamaron todas, y si a alguna se le escapó un hipo no muy heroico, no nos dimos por enteradas.
–Esperen un momento –interrumpió una chica pecosa que se había quedado sola hacía menos de un mes –. Si nos vamos todas, ¿quién se queda cuidando todas las fincas y los viejos?
Todas las miradas se dirigieron al hombre que, al notarlo, se encogió todavía más bajo el cobertor.
–Me parece que más de un suegro ha sugerido que las cosas estarían mejor si las llevara una mano de hombre, ¿no? –dijo Liesel.
–Pues sí. El traste de acá se queda. Hagamos una rifa para ver quién lo acompaña mientras nosotras vamos a traer por las orejas a…
–Lo que Lisbeta quiere decir –aclaré yo– es que hagamos un, ejem, un sorteo… para ver quién o quiénes se quedan en la aldea para ayudar al… caballero aquí presente, mientras nosotras nos vamos en nuestra heroica búsqueda y salvamento de nuestros maridos.
–Eso, eso –asintió Lisbeta, un poco más roja de lo necesario.
[5/10 11:06 PM] Erick: Finalmente Eliza, Elinor, Miriam, Beatriz, Anna, Lydia, Elena, Lucy, Iris y Diana, aunque a regañadientes, se resignaron a permanecer en el pueblo. Tomó toda una noche, varios barriles de aguardiente y un montón de promesas, pero al día siguiente el resto de nosotras partió con la convicción de regresar con los hombres o matarlos a todos en el intento.
No puedo negar que fue decepcionante saber que la colina de Casinor estaba a menos de un día de camino. ¡Un maldito día, y algunos de ellos llevaban seis meses sin regresar a casa! El famoso dragón no era más que un extraño edificio alargado cuyas tablas parecían enroscarse, de forma tal que se advertía como una extraña torre de madera. En la punta se podía ver una cabeza tallada de la famosa criatura, cuyos colmillos estaban repletos de cinturones con sus espadas.
La primera que entró rompiendo la puerta de una patada fue Liesel, y la mismísima Lisbeta le siguió, armada con un palo que había encontrado en la entrada.
[5/10 11:08 PM] MJ: Wey noooo yo quería un dragón 😓
[5/10 11:09 PM] Erick: Ya no hay nada q hacer😔
[5/10 11:18 PM] MJ: Cómo q no. Mira:
Las caras de nuestros maridos eran casi suficientes para pagarnos el viaje. Casi. Correré un velo piadoso sobre lo que se armó después, ya que esas escenas no son un buen ejemplo de amor y respeto matrimonial. Baste saber que la mitad de las heroicas cazadores de maridos se fueron de allí con los susodichos por las orejas, bajo el brazo o directamente a punta de sable. Y luego estábamos un grupo que no veíamos a nuestros miserables cónyuges por ningún sitio.
–Están con el Dragón –nos explicó el tabernero, entre genuflexiones. Nos había tomado un súbito respeto… O quería que saliéramos pronto de allí: en la confusión otros clientes, creyendo que quizás sus propias esposas venían detrás, habían juzgado conveniente salir por patas y llevarse su música y su dinero a otra parte.
–¿Qué cuento es ese? –preguntó Liesel.
–Este es el Dragón.
–Este es el Dragón, pero les dije que están con, no en el Dragón.
–O sea que hay un dragón real.
–Bueno, señoras, eso no sabría yo decirlo. Hay un tipo con unos extraños artilugios cubriéndole los ojos, que consume más alcohol que mi difunto tío Wilhelm, por increíble que parezca, y cuando estornuda incendia las cortinas.
–¿Hallas increíble lo del alcohol y no lo de escupir fuego? –pregunté.
–Uds no conocieron a mi tío Wilhelm… Si les interesa, el Dragón está en la salita secreta. Esa de allí, debajo del letrero que pone «salita secreta». No tiene pérdida.
[5/10 11:21 PM] Erick: Uff. Ahora hay dragón
[5/10 11:21 PM] MJ: Te jodes.

[5/10 11:32 PM] Erick: -… pero un trato es un trato -dijo el hombrecito y le cortó el dedo del medio a Fitzwilliam, el marido de Marie, justo en el momento que íbamos entrando.
Más de uno se desmayó ante tanta sangre y tantos gritos, y con decir que tuvimos que arrastrarlos luego colina abajo será suficiente para entender el terror que había llenado el cuerpo a aquellos hombres temblorosos.
-¿Qué está pasando aquí? Devuelva a esos esperpentos que son nuestros por acta de matrimonio.
-Pero, pero… -el hombrecito empezó a tartamudear, se echó atrás, tropezó y calló ante nuestras miradas inquisidoras- ellos hicieron un trato. Sí. No puede romperse. Perdieron al póker, ahora son míos- se excusó, evitando levantar la cabeza.
-No tienen derecho a prometer nada, ni apostar nada. Usted ha perdido su tiempo y su dinero.
Intentó defenderse pero no le cedimos terreno. Cada vez más asustado, terminó por expulsar una bocanada de fuego y aprovechó la conmoción para irse volando por la ventana. El muy cobarde.
El pobre Fitzwilliam no recuperó el dedo, pero el resto regresaron ilesos, aunque aún pasaron varias noches entre temblores, murmurando plegarias para no ser devorados, a saber por quién, porque como castigo quedaron a pan y agua hasta las siguientes cosechas.
[5/10 11:42 PM] MJ: El que mejor acabó fue el caballero anónimo que apareció en la villa, pues las chicas que se quedaron decidieron que tener un solo marido que atender entre todas era preferible a uno por cabeza, con todas sus mañas y malas costumbres. El hombre misterioso recobró la salud y las fuerzas y demostró con creces que podía encargarse de todas aquellas esposas. Sus hermanos, tan guapos y maravillosos como él, llegaron de visita y fueron tan bien recibidos que no se han querido ir. No creemos que sean del todo humanos, la verdad, pues cosas muy raras han sucedido en el pueblo desde que están entre nosotros, pero esa es otra historia.

Al final fue bueno, ya que más de uno de nuestros descarados cónyuges concluyó que tenía que ponerse para la cosa o su mujer escaparía para unirse a la cada vez más concurrida, famosa y divertida casa común en que habitaban ellos, los libres, los felices.
Liesel fue una de las que se fue para allá, con todo y niños. Estoy pensando en seguirla, aunque últimamente mi querido Frederick se está esmerando y comienzo a pensar que estar casada con él no es tan malo, después de todo. Ya lo dicen los viejos sabios: Es una verdad mundialmente conocida que toda mujer que se casa con un hombre joven, apuesto y rico, necesita un hacha para controlarlo.
Fin
[5/10 11:46 PM] MJ: Ok. Y mañana quizás seguimos con lo de los hermanos maravillosos y misteriosos q han venido a armar una puñetera comuna hippie en la aldea. Y tenemos q volver a mentar al dragón, quiero saber más de ese tipo.
[5/10 11:47 PM] Erick: Ese tipo es un descarao. Se aprovecha de los pobres hombres huidizos. Abrirá un local en el pueblo ahora q muchas esposas se han ido a la casa de la libertad.
[5/10 11:47 PM] MJ: Seeeh. Acabamos a crear un universo de humor absurdo?
[5/10 11:48 PM] Erick: Típico de una noche sin corriente.
[5/10 11:50 PM] Dayanet: A qué hora es la cita mañana? Qué título le pondrán?
[5/10 11:57 PM] MJ: Y pq no algo como en las historias viejas? «Las heroicas esposas de los cazadores del Dragón de Casinor»
[6/10 12:00 AM] Erick: Me cuadra
[6/10 12:00 AM] Iván: Le descargo a los títulos rimbombantes
[6/10 12:01 AM] MJ: Quedan muy cómicos en cuentos modernos.
Y así, mis queridos lectores, ha surgido Casinor, con sus dragones, sus matrimonios disfuncionales y sus hippies sobrenaturales. Probablemente van a leer más cosas de este mundo. Los mantendré al tanto 😉

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