Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar

Orgullo y Prejuicio para dummies (2)

CAPÍTULO 8

Elizabeth llega caminando a donde los Bingley. Todo el que ha vivido en el campo sabe lo que significa hacer no sé cuántos km a pie después de un aguacero. Ahora imagínate eso pero con una falda larga hasta los tobillos. Sí, llegó hecha un solo fango.

Con lo cual solo dio pie a que las Bingley soltaran por esa boca de todo menos bonito, esas mujeres si se llegan a morder la lengua no hay antídoto que las salve. Claro, a sus espaldas. Darcy la intenta defender un poco pero la verdad es que ni él las tiene todas con semejante falta de propiedad, decoro y el copón divino. Y es que Elizabeth, hija, tenía que haber otra manera de llegar, por favor! Bueno es lo bueno pero no dejarle el piso hecho un asco a los vecinos!

Más adelante vemos que Jane sigue malita y Elizabeth baja a pasar un rato con los dueños de la casa, leyendo, conversando y escribiendo cartas entre otras muy divertidas actividades que se hacían en esa época para pasar el rato. Es que con razón tenían 15 hijos, no te digo yo a ti. En la sala comienza una discusión muy interesante sobre lo bien educada y sofisticada que es la hermanita de Darcy, que toca piano y ha crecido mucho. Esto lo comienza la Bingley soltera, que al parecer no sabe que de la guataca no se saca chicharrón y vive incordiando al pobre Darcy.

La conversación cambia de rumbo y empiezan a decir lo que debe tener u a mujer para ser considerada realmente sofisticada y completa. No se pierdan esto:

La Bingley venenosa: «Una mujer debe tener un conocimiento profundo de música, canto, dibujo, baile y lenguas modernas. Y además de todo esto, debe poseer un algo especial en su aire y manera de andar, en el tono de su voz, en su trato y modo de expresarse»

Darcy: «y a ello hay queue que añadir algo más sustancial en el desarrollo de su inteligencia por medio de abundantes lecturas».

Bueno, en eso último califico. Y uds? Así que Elizabeth vuelve a su deporte preferido (rostizar imbéciles) y los deja a todos con 3 palmos de narices.

CAPÍTULOS del 9 al 12

No pasa nada interesante y eventualmente las protas regresan a su casa.

CAPÍTULO 12+1 (vieron? No caí 😎) y 14

Aparece el primo que va a heredarlo todo cuando el srB muera, y como no podía ser menos en la familia Bennet, es un perfecto imbécil. El tipo logra caer más pesao que un trabajo voluntario en la caña un domingo.

CAPÍTULOS 15 y 16

Aparece en escena Wickham, un soldado muy sexy y chévere que enseguida se gana a todo el mundo, no tiene dónde caerse muerto y habla pestes del Darcy (suficiente para que le caiga bien a la Elizabeth por default).

Y lo que le cuenta es, básicamente, esto:

Wickham: Resulta que yo era hijo del mejor empleado del viejo Darcy, y le caía casi mejor que su propio hijo. Cuando el viejo murió me dejó por herencia una pinchita como clérigo (una especie de cura que sí se puede casar, vamos) pero vino Darcy y me lo queuitó todo 😭

Elizabeth: Nooo 😶

Wickham: Ah pues sí. Es un aura matá a escobazos.

CAPÍTULO 17 y 18

Los Bingley van a dar un baile! Elizabeth está de lo más embullada por bailar con el Wickham pero el primo se autoinvita (que sangrón) y le echa a perder la jugada.

La Elizabeth va al baile de los Bingley pero no ve al Wickham por ningún lado. Y eso, claro, tiene que ser culpa de Darcy. Como el precio del petróleo y el calentamiento global. Durante el baile, su familia se dedica a hacer el ridículo de lo lindo, y ella está tan atormentada por eso que cuando viene Darcy a pedirle un baile (HALAAA), a Elizabeth no se le ocurre una excusa para rechazarlo.

Así que bailan juntos, y esto es importante, mis amiguis, porque en esa época bailar era básicamente la única forma legal y correcta de estar más o menos cerca de tu potencial crush, ver si huele rico, más o menos tocarlo… Si esa gente ven las competencias de twerking de hoy infartan pero eso es otro tema.

Durante el baile, la Elizabeth empieza a rostizar al pobre Darcy que esta vez no hizo nada malo, y todo porque está molesta con él porque Wickham no está ahí.

Tras esto, nuestra prota recibe dos advertencias muy importantes sobre el Wickham. Una viene de la Bingley 🐍 así que claro, no le hace caso, pero la otra viene de Jane, que es mucho más cuidadosa a la hora de juzgar a la gente. También le hace el caso del perro.

CAPÍTULOS 19 y 20

El sangrón del primo decide casarse con Elizabeth, cosa que podría salvar a la familia y en realidad no habla mal del tipo, si uno lo piensa bien. Viene a buscar mujer entre sus primas para de alguna manera resarcirlas por el asunto de la herencia. Y oye, si no fuera tan insoportable, la verdad es que sería digno de aplauso. Pero la Elizabeth no anda en esos temas y lo rechaza, lo cual provoca tremenda discusión en su casa.

CAPÍTULOS 21 y 22

Los Bingley se van del pueblo! La cosa no ha llegado a nada con la pobre Jane, que se deprime seriamente. Pero eso no es nada: la amiga de Elizabeth, Charlotte, se va a casar con el primo sangrón! Bueno, ese no le dedica mucho duelo a nadie. Elizabeth está consternada, sobre todo porque el primo le cae tan repesao que no entiende cómo su amiguísima se va a enredar con semejante cosa. Pero eso en realidad no debe sorprendernos, porque…

*En capítulos anteriores*

La Charlotte ha dejado clarísimo que no es romántica y no cree en esa vaina del amor. Sus razones son:

Charlotte: A ver, Elizabeth, hija, entiende. Se supone que tenemos que bailar un par de veces con un tipo y hablar del clima y ya enamorarnos. Las posibilidades de que todo sea pura baba sin fundamento real, y que una de desilusione cuando lo vea recién levantado, son muchísimas. Creo que una debe casarse por otras razones y que el amor se va construyendo.

Contribución al canon 😊:

Eliza hermana entiende, que tengo cinco hermanos y la cosa está dura para conseguir comida, me tengo que pirar o los puros me piran.

Y saben que? La verdad, la verdad… No está tan errada. Pero concho, el primo sangrón? El problema es que la Charlotte tiene mi edad (jeje), 27, lo cual en su época la califica como vieja solterona. Así que en algún momento ha de haber pensado: «mira, chica, o adaptas las expectativas o te van a comer los gatos». Y eso es muy válido, supongo.

CAPÍTULOS 23, 24 y 25

El primo y la Charlotte muy contentos con sus planes de boda, los Bingley que brillan por su ausencia, un descanso muy merecido para el pobre Darcy que anda queuién sabe dónde sin tener que lidiar con la lengua de la Elizabeth, y en fin, mucho chuchuchú cotidiano y nada interesante.

CAPÍTULO 26

Conocemos a los únicos parientes de los Bennet que tienen cerebro en vez de un zapato en la cabeza, los tíos Gardiner. El Wickham le hace la pelota a la tía Gardiner, y ella lo aprecia, pero le advierte a Elizabeth que cuidadito con enamorarse de él, porque ninguno tiene un kilo prieto partido por la mitad y un matrimonio sin plata no es feliz. Y saben que? Hemos romantizado mucho eso, los Gardiner tienen razón.

Se llevan a la pobre Jane a Londres, donde espera al menos retomar las relaciones con los Bingley, pero se lleva el chasco de que las venenosas esas no quieren saber de ella.

En el CAPÍTULO 27 ya Charlotte y el primo están casados e invitan a Elizabeth a pasarse unos días con ellos y ella va.

OJITO, muy atentos a los próximos capítulos, porque se vienen turbulencias serias.

Anuncio publicitario

Un comentario en “Orgullo y Prejuicio para dummies (2)

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: